El orden correcto es estructurar los procesos y luego a partir de allí realizar un análisis profundo con objeto de rediseñarlo.
¿Porqué?
Es simple, cuando se estructura un proceso, es necesario levantar las actividades de las personas y los sistemas informáticos de apoyo, definir los roles, responsabilidades, establecer métricas de control y de gestión de los procesos, todos elementos de entrada para un rediseño. A esto se suma que la estructuración de los procesos termina con la implementación de todas las definiciones y métricas establecidas como prácticas, indispensables para pensar en el rediseño, porque corresponde al estado inicial, contra el cual podremos evaluar los beneficios del rediseño.
ISO 9001
La implementación de un Sistema de Gestión de Calidad bajo norma ISO 9001 es una buena forma de estructurar los principales procesos de una empresa u organización, a partir de la cual, es posible focalizar los esfuerzos de rediseño, utilizando sus propios mecanismos de mejora.
Implementar un Sistema de Gestión de procesos y luego, a partir de los resultados del rendimiento de los diferentes procesos y su impacto, determinar los procesos que sería necesario rediseñar.